jueves, 31 de enero de 2013

Pastel de chocolate fundido

También conocido como Coulant o Volcán de Chocolate, esta versión es más sencilla, pues la presentamos en el ramekín sin desmoldar, de manera que nos evitamos disgustos porque lo podamos haber cocinado por defecto y se nos derrumbe al emplatar. Para esta receta me he guiado por el Molten Chocolate Cake de www.joyofbaking.com, que además lo presenta en un vídeo explicativo con el que aunque no entiendas el inglés serás capaz de seguir perfectamente el proceso de elaboración; por cierto, que esta es una página que me parece bastante buena, con recetas muy bien explicadas y cantidades muy precisas de los ingredientes.

Un postre que prepararemos con antelación, días probablemente, congelamos en porciones individuales y terminamos de cocinar en el preciso momento de servirlo.
Para los amantes del chocolate es una delicia, un broche de oro a una comida tal vez especial o simplemente un capricho de media tarde; un dulce al que hincamos la cuchara y tras atravesar la superficie de bizcocho comienza a rezumar chocolate fundido, templado, que lo hace más apetecible en esta época del año.
No es especialmente dulce ni empalagoso, aunque podemos utilizar algún chocolate con menor porcentaje de cacao, menos amargo; como siempre digo, todo va en gustos.
No le tengáis miedo, hacedlo y mantenedlo congelado; luego podéis ir probando el tiempo y potencia de cocción para que el día que tengáis previsto salga perfecto.
Normalmente se cocina en el horno, unos minutos hasta que comenzamos a preciar secos los bordes del molde y aún húmedo el centro, pero yo lo he probado con el microondas, reduciendo el tiempo a menos de 1 minuto, perfecto para no tener que estar pendiente durante la comida de él. El resultado final es igualmente bueno.

Ingredientes:
Nº raciones: 4 ramekines

  1. 110 gr. de mantequilla
  2. 150 gr. de chocolate negro (50 gr. 72% + 100 gr. 85%)
  3. 60 gr. de azúcar
  4. 1 cc. de extracto de vainilla
  5. 3 huevos (claras y yemas separadas)


Elaboración:
Comenzamos fundiendo el chocolate con la mantequilla, bien en el microondas a baja potencia o al baño María. Mezclamos bien y reservamos.
Separamos las claras y yemas de los huevos y montamos las primeras a punto de nieve. Nos podemos ayudar al final de un poco de azúcar para darle más consistencia.
En otro recipiente mezclamos las yemas, el azúcar y la vainilla y batimos hasta tener una mezcla espumosa; le añadimos la mezcla de chocolate y mantequilla y mezclamos con cuidado.
Finalmente añadimos la clara montada, como siempre de 2 ó 3 veces para ir igualando las texturas y con movimientos envolventes de abajo hacia arriba para que no se nos bajen las claras. Una vez bien hayamos conseguido un batido homogéneo lo repartimos en los ramekines, con cuidado de no dejar rebosando.
Los envolvemos en film transparente y los congelamos hasta que los vayamos a consumir, cuando los sacamos del congelador, retiramos el film y directamente, sin necesidad de tiempos de espera, cocinamos 50 - 55 segundos a 600 watios, en torno al 75% de la potencia del microondas (siendo lo habitual un microondas de 800 watios).
Servimos en el momento, encontrando un dulce templado, con el exterior sólido y el interior de chocolate fundido, espeso... una delicia.
No dejéis de intentarlo.

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