lunes, 22 de abril de 2013

Nuevo sendero

Un sendero nuevo y un tramo de piedra suelta son los detalles con los que me quedo de la última salida dominguera con la bici.
Ha habido muchas más cosas, no cabe duda, en una mañana soleada y con muy buena temperatura; el kilometraje corto pero intenso, con un poco de todo: risas, desafíos, descubrimiento de nuevas sendas...
No se puede decir que salgamos con la idea de hacer muchos kilómetros y a ritmo alto, no nos "picamos" entre nosotros a ver quien corre más, no intentamos dejar de rueda al compañero en ese puerto mítico; salimos para divertirnos y pasar un buen rato con los amigos. Así cuando ayer llegamos a ese camino inundado por las lluvias del invierno unos lo intentan cruzar y otros buscan la forma de bordearlo cruzando por la ladera de la montaña, unos se mojan hasta las rodillas y otros se arañan con las ramas, pero siempre con buen ánimo.

martes, 16 de abril de 2013

Ruta por la Sierra de Guadarrama

El domingo rompí la monotonía de las salidas domingueras en bicicleta. Aprovechando que pasaba el fin de semana en Madrid pedí a los colegas de club que organizasen una ruta por la sierra madrileña y dicho y hecho; así cambié los habituales bosques de robles por los de pinos, "mi" Sierra de Béjar por la Sierra de Guadarrama.
Casualmente el libro que estoy leyendo actualmente se desarrolla en parajes muy próximos, durante la Guerra Civil, así que le aporta un algo más a la jornada. Para mi es una ruta que discurre por un pedazo de la historia, comenzando en el Embalse de la Jarosa con la vista de la Cruz del Valle de los Caídos sobre nuestras cabezas y subiendo por la Pista de la Mina, de buen firme durante unos 10 km hasta el Collado de la Cierva o de la Mina.

viernes, 12 de abril de 2013

Sapillos (repápalos) de leche

Sapillos de leche.
Sapillos de leche, repápalos extremeños, huevos buñuelos... diferentes nombres para el mismo postre; inicialmente lo conocí como sapillos de leche, postre típico del Valle de Jerte en Cáceres (Extremadura) en la época de Semana Santa, y en posteriores búsquedas supe que también se les conoce como repápalos extremeños y que incluso hay versiones saladas. Finalmente, gracias a Maribel y Agustín supe que el mismo era conocido como huevos buñuelos, denominación que tal vez sea la que mejor defina al postre, pues no dejan de ser una especie de buñuelos.
De cualquier forma es un dulce magnífico, sencillo, de elaboración relativamente rápida y cuyo sabor me recuerda mucho a las torrijas;
de hecho los ingredientes son básicamente los mismos aunque tratados de diferente manera y en diferente orden.