lunes, 11 de noviembre de 2013

Espirales con salsa de lima

Espirales con salsa de lima
Espirales con salsa de lima.
Pocos platos hay más sencillos de preparar que uno de pasta, pues basta con cocerla durante el tiempo indicado por el fabricante y añadirle un poco de salsa de tomate y queso rallado para tener en unos minutos una comida que nos sacie y aporte las energías suficientes para continuar la jornada; además es económica, por lo que está al alcance de todo el mundo.

En esta entrada presento una opción diferente de la salsa de tomate, también extremadamente sencilla, que preparamos prácticamente mientras se cuece la pasta y con la que cambiamos totalmente el carácter del plato para evitar caer en la monotonía de comer siempre lo mismo.

Podemos jugar con las proporciones de los ingredientes de la salsa para dejarla más o menos espesa, aunque para mi gusto la prefiero no demasiado espesa, similar a una bechamel ligera; así, si la queremos ligera empleamos menos pan rallado y más leche, mientras que si la queremos espesa aumentamos la cantidad de pan rallado o disminuimos la de leche (por ello no especifico cantidades en la lista de ingredientes).

No suelo emplear la lima en mis recetas, pero le ha aportado unas notas cítricas al plato muy interesasntes y sin la acidez propia de estos frutos gracias a la adición de un poco de azúcar. Para completar la receta he incorporado a la hora de servir un poco de cebolla frita que pone una nota crujiente al plato.

Ingredientes:
Nº raciones: 1
  1. 100-125 gr. de espirales (de colores en esta ocasión)
  2. 1 hoja de laurel
  3. 1/2 cs de mantequilla
  4. 1 lima pequeña (ralladura y zumo)
  5. Pan rallado
  6. Leche
  7. 1/2 cc de azúcar
  8. Sal
  9. Cebolla frita (opcional)


Elaboración:
Comenzamos con la salsa, que es lo que más tiempo nos llevará; para ello lavamos bien la lima para sacar la ralladura de su piel y seguidamente exprimimos su zumo.

Añadimos la mantequilla, un poco de pan rallado y la leche y llevamos al fuego cocinando a potencia media removiendo para evitar los grumos hasta comenzar a espesar, y siempre teniendo en cuenta que según se enfríe se espesará más, como una bechamel; dependiendo de nuestros gustos la dejamos más o menos densa.

Una vez que la tenemos con la textura deseada la retiramos del fuego y seguimos removiendo unos instantes más para que no se formen  grumos.

Mientras tanto vamos cocinando la pasta; en una cazuela llevamos a ebullición abundante agua con la hoja de laurel y cuando comience a hervir añadimos la pasta y un poco de sal. Removemos para que no se pegue y dejamos cocer bajando la potencia del fogón a la mitad más o menos durante el tiempo indicado por el fabricante (o un poco menos si la queremos "al dente", blanda por fuera y casi crujiente por dentro).

Escurrimos la pasta y la emplatamos, añadimos la salsa y espolvoreamos por encima un poco de cebolla frita que aportará un punto crujiente a cada bocado.

Muy fácil.

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