lunes, 8 de septiembre de 2014

Arroz con leche

Arroz con leche; Rice pudding
Arroz con leche

Un clásico de la repostería, de ingredientes sencillos y en teoría fácil de preparar pero que a la hora de la verdad no es tan sencillo obtener esa textura cremosa del postre que tanto gusta, ni demasiado seco ni demasiado líquido y con el arroz cocinado en su punto.

Si no lo preparo más a menudo es porque requiere que estemos pendientes de él mientras lo cocinamos, removiendo constantemente para evitar que se pegue el arroz a la cazuela y que se queme la leche. Además, como el arroz es cocido en un medio graso necesita bastante más tiempo que cuando lo hacemos en agua; en mi caso, que suelo hacer cantidades pequeñas, el tiempo invertido no es exagerado pero cuando las cantidades a preparar son elevadas y se quiere hacer de una forma tradicional no es raro tener que estar entre 2 y 3 horas cociendo el arroz, o más incluso.

Una forma de ahorrar tiempo (y leche) es cociendo previamente el arroz en agua y al final añadir la leche para que termine de alcanzar el punto óptimo de cocción, pero el resultado final no suele ser tan cremoso como cuando la elaboración es íntegra con el líquido blanco.

Versiones de arroz con leche hay muchas, tantas como cocineros, variando los aromas que se le aportan, añadiendo algún tipo de alcohol, etc. En esta ocasión me he decidido por la versión clásica, aromatizando la leche con canela y limón y poca cantidad de azúcar pensando en añadir un poco más al servirlo y quemarlo con el soplete para conseguir una capa crujiente de caramelo. El resultado final es un dulce de sabor suave con un toque a limón bastante nítido, una textura tan cremosa que nos puede recordar a la de un yogur griego, y un contraste muy marcado entre el crujiente del caramelo superficial y el arroz cocido en su punto exacto.

Ingredientes:
Nº raciones: 1

  1. 25 gr. de arroz redondo
  2. 50 gr. de agua
  3. 300 gr. de leche entera
  4. piel de limón
  5. 1 rama de canela
  6. 15 gr. de azúcar
  7. 1 pizca de sal


Elaboración:
Primero infusionamos la leche llevándola casi a ebullición con un palo de canela y unas tiras de piel de limón que sacamos con la ayuda de un rallador para evitar llevarnos la parte blanca de la misma, que amarga.
Cuando está a punto de comenzar a hervir apagamos el fuego y la dejamos reposar unos minutos con los aromatizantes para que se vaya infusionando.

En otra cazuela echamos el arroz, el agua y la sal y cocemos hasta casi haber consumido el líquido; la cantidad de agua es mínima y lo único que pretendemos con ello es que comience a cocerse el cereal; añadimos entonces la leche infusionada reservando unos 50 ml. para la parte final. La leche la colamos para evitar que caiga la piel del limón y la canela y cocemos a partir de ahora a fuego bajo,en torno a un 30% de la potencia del fogón y removiendo cada pocos minutos para evitar que se pegue el arroz.

Cuando se haya consumido casi toda la leche y el arroz esté prácticamente en su punto óptimo de cocción añadimos el resto de leche que habíamos reservado y el azúcar, removemos para aunar bien todos los ingredientes y seguimos cociendo hasta que comienza a espesar nuevamente; retiramos del fuego y lo vertemos en el recipiente en que lo vayamos a servir dejándolo entibiar. Una vez que ha alcanzado la temperatura ambiente lo refrigeramos hasta su consumo, cuando podemos espolvorear la superficie con un poco de canela molida o un poco de azúcar que quemamos con el soplete para formar una costra crujiente de caramelo.

Sencillo y delicioso.


1 comentario :

Toñi dijo...

Desde luego no tengo perdón con lo que me gusta y nunca lo he preparado, claro que siempre que me apetece me lo preparan mi madre o mi suegra. Mi suegra lo hace de forma tradicional pero mi madre muchas veces lo suele hacer en la olla expres y no tiene nada que envidiar al de la forma tradicional. Me quedo la receta por si un día me decido a prepararlo que ese toque crujientito por arriba me ha encantado
besos