jueves, 30 de octubre de 2014

Crema de vainilla y cacao

Crema de vainilla y cacao; vanilla and cocoa custard
Crema de vainilla y cacao

Sol y sombra, dulce y amargo... un postre con contrastes muy marcados que se complementan a la perfección; por un lado la crema de vainilla, dulce aunque no en exceso, y por otro la de cacao, amarga.

La crema de cacao requeriría mayor cantidad de azúcar si la tomásemos sola, pues reconozco que como postre resultaría excesivamente amarga, pero la de vainilla aporta ese punto dulce necesario en cada cucharada. Y hablo de crema de cacao y no de chocolate porque está hecha con cacao en polvo puro (de ahí su marcado amargor); inicalmente iba a utilizar chocolate negro con un porcentaje de cacao en torno al 70%, pero en el último momento cambié de idea y no me arrepiento. El chocolate lo usaremos cuando hagamos la crema sola, sin combinar con otros dulces, pues en este caso tendrá el poco azúcar que le falta sin perder el punto de amargor.

La crema de vainilla tampoco lleva mucho azúcar, de hecho las dos cremas tienen la misma cantidad porque se prepara un único batido inicial del que separamos ambas mitades que cocinamos por separado. Pero el poco que lleva se compensa con el dulzor natural que aporta la vainilla, evitando así que quede empalagosa esta parte del postre.

Ingredientes:
Nº raciones: 2

  1. 1 huevo (L)
  2. 250 gr. de leche (entera)
  3. 20 gr. de azúcar
  4. 10 gr. de maizena
  5. 10 gr. de cacao puro, en polvo
  6. 10 gr. de mantequilla
  7. 5 gr. de extracto de vainilla


Elaboración:
En el vaso de la batidora incorporamos el huevo, el azúcar, la leche y la maizena y los mezclamos bien ayudados de la batidora de brazo; dejamos reposar unos minutos para permitir eliminar el aire que hemos introducido al batido.

En una cazuela echamos la mitad del batido y cocinamos a potencia media sin dejar de remover con las varillas de mano para evitar la formación de grumos. En pocos minutos conseguiremos una crema densa; la retiramos del fuego, incorporamos la vainilla y la mantequilla y seguimos removiendo un par de minutos para mezclar bien los nuevos ingredientes y que obtengamos una crema final homogénea y fina, sin grumos.
Echamos la crema en el recipiente de servicio y dejamos enfriar mientras cocinamos la segunda crema.

En otra cazuela echamos el resto del batido y el cacao en polvo, repitiendo la operación de cocinado: siempre a fuego medio y sin parar de remover; el tiempo requerido no va más allá de unos minutos para estas cantidades. Cuando tenemos una crema espesa la retiramos del fuego, removemos un poco más y la añadimos al mismo recipiente de la primera crema, con cuidado para evitar que se mezclen ambas.

Cubrimos la superficie con film transparente en ligero contacto con ella para evitar la formación de costra y dejamos entibiar. Ya a temperatura ambiente la introducimos en el frigorífico hasta el momento de comerla, mejor de un día para otro. La sacamos del mismo un rato antes de servir para que esté tibia (o fría, según los gustos).


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