lunes, 13 de octubre de 2014

De manzana y moras

De manzanas y moras; apples and blackberries
De manzanas y moras.

Un postre sencillo que no supone mucho trabajo y a cambio aporta mucho sabor conteniendo la cantidad de calorías, pues se suprime por completo el azúcar dejando que sean las frutas las encargadas de endulzar de forma natural este pudin.

Cuando vi en Gastronomía & Cia. la entrada en seguida me llamó la atención, y es que ver un nombre extraño o una receta procedente de otro país es como un imán para mí. Por lo visto en el Tirol se le conoce con el nombre de tschutsch, y viene siendo una especie de flan o el típico flognarde francés pero a base de manzana. En cuanto observamos con un poco de detenimiento los ingredientes vemos que es una especie de pudin, un batido cremoso al que se le incorpora fruta y que en este caso y a sugerencia de G&C he cocinado sin azúcar (no sé si en la receta originaria del Tirol lo lleva o no, supongo que sí).

En un período del año en que coinciden las últimas frutas del verano con la primeras del otoño me he decidido a mezclar moras y manzanas para conseguir además de mayor riqueza de sabores un mayor colorido, en el que ha ayudado sin duda el empleo de huevos de corral para dar a la crema un tono amarillo mucho más vivo de lo normal.

Ingredientes:
Nº raciones: 3

  1. 40 gr. de harina
  2. 125 gr. de leche
  3. 2 huevos (L)
  4. 1/2 manzana (Golden)
  5. Moras


Elaboración:
Comenzamos preparando la crema. Por un lado batimos los huevos con la leche e incorporamos la harina mezclando con unas varillas manuales (no supone mucho esfuerzo) hasta dejar un batido sin grumos; podemos ayudarnos de la batidora de brazo para ahorrar trabajo. Reservamos.

Pelamos, descorazonamos y cortamos en dados menudos la manzana, que mezclamos con las moras y agregamos al recipiente donde tenemos la crema. Mezclamos bien y repartimos en los ramequines en que serviremos el postre; si tenemos intención de desmoldarlo una vez frío emplearemos algún molde de silicona o encamisamos el que empleemos (impregnar de mantequilla y espolvorear con harina la superficie para evitar que se pegue en exceso y facilitar el desmoldado).

Llevamos al horno, en este caso de convección, ya caliente a 175ºC durante unos 20 minutos, hasta que veamos que se ha dorado la superficie y ha cuajado la crema; observaremos que crece como su fuese un soufflé. Una vez listo apagamos el horno y dejamos enfriar dentro del mismo entreabriendo la puerta para que no se baje demasiado por el cambio brusco de temperaturas; ya tibio lo reservamos en el frigorífico para asentar los sabores hasta el momento de servirlo.

Explosión de color y sabor.


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