jueves, 2 de octubre de 2014

Tomate

Tomate; Tomato
Tomate

Me regalaron unos tomates, caseros, cultivados con todo el cariño y sin aditivos; lo que en una tienda nos venderían como ecológicos. Cada uno de un tamaño (siempre generoso), con una forma y tonalidad, al contrario de lo que encontramos en el supermercado donde parecen clones unos de otros.

Sabía que tenía poco menos que un tesoro en mis manos cuyo sabor podía intuir sin miedo a equivocarme, así que enseguida comencé a dar vuletas a la cabeza para aprovecharlos de alguna forma especial, con alguna receta en la que resaltar todas sus propiedades, y al final la clave me la dieron las mismas personas que me hicieron llegar los tomates.

Seguramente haya quien diga que esto no es un receta y tendrá razón, pero también es cierto que no hay mejor forma de apreciar todo su sabor y textura. Esta es la primera forma en que los probé; ha habido más pero siempre en preparados muy sencillos y con muy pocos ingredientes para disfrutar del auténtico sabor a tomate.

Ingredientes:
Nº raciones: 1

  1. 1-2 tomates (según tamaño)
  2. sal gorda


Elaboración:
Lavamos los tomates y les quitamos el pedúnculo o pedículo con la ayuda de un cuchillo bien afilado; lo cortamos en rodajas gruesas, de un par de centímetros al menos y colocamos sobre la bandeja o plato en que los vayamos a servir.

Espolvoreamos un poco de sal gorda por la superficie y dejamos reposar un par de minutos para que el tomate comience a absorber la sal y se potencie su sabor.

Servimos.

Jugosos y carnosos, una joya.


No hay comentarios :