lunes, 24 de noviembre de 2014

Tiramisú impostor

Tiramisú impostor; Fake tiramisú
Tiramisú impostor

Un postre fácil, más aún si cabe que el mismo tiramisú y con el sabor característico del mascarpone entre dulzón y mantecoso que le da la personalidad al dulce italiano; y no puede ser de otra forma porque la crema de queso es la misma que la del genuino.

No sé por qué me dio por buscar la receta del tiramisú en el blog y al ver que no la tenía de inmediato decidí hacerlo; y entonces, ¿por qué esta versión en lugar del clásico? No hay una respuesta lógica, pero al menos así tengo una excusa para hacerlo próximamente, ya que creo que es una receta que no debe faltar.

He utilizado las típicas galletas americanas o cookies con pepitas de chocolate tanto en la base como sobre la crema, ligeramente crujientes de por sí, pero empapadas parcialmente con unas gotas de café para darle una textura entre crujiente y cremosa dependiendo de la porción a comer, pues no humedezco toda la superficie.

Estas galletas son bastante frágiles, así que a la hora de trocearlas para formar las diferentes capas debemos olvidarnos de hacerlo en exceso o se desmigarán totalmente; lo que hago es trocearlas a mano, en 3 ó 4 porciones cada una sin importar que no se recubra toda la superficie.

La crema de queso la preparamos unas horas antes, incluso un día, para que con el tiempo en el frigorífico se compacte ligeramente y se asienten los sabores. El montaje final lo podemos hacer justo en el momento de servir el postre o unas horas antes; cuanto más tiempo le demos se empapará un poco más la galleta.

Ingredientes:
Nº raciones: 6-7

  1. 2 huevos (L)
  2. 200 gr. de queso mascarpone
  3. 50 gr. de azúcar
  4. 24 galletas tipo cookies con pepitas de chocolate
  5. 1 taza de café (expresso)
  6. chocolate rallado (72% de cacao)


Elaboración:
Comenzamos con la crema de mascarpone separando claras y yemas. Con la ayuda de las varillas eléctricas montamos las claras a punto de nieve, añadiendo la mitad del azúcar poco a poco y sin dejar de batir cuando vayan estando casi montadas; las tendremos listas cuando el merengue tenga una consistencia bien firme y al voltear el recipiente no se caiga. Reservamos.

Batimos las yemas con el resto del azúcar hasta tener un aspecto blanquecino y esponjoso; añadimos el queso mascarpone (mejor a temperatura ambiente) y mezclamos hasta tener una crema suave y sin grumos.

Incorporamos el merengue a la crema de queso de 2 ó 3 veces de forma que no añadimos una nueva porción del primero hasta estar totalmente integrada en la crema; para mezclar merengue y crema lo hacemos con movimientos envolventes de abajo hacia arriba y con suavidad para evitar perder el aire introducido al montar las claras y que la textura final sea lo más cremosa posible. Una vez lista la crema la reservamos en el frigorífico debidamente tapada para que "coja cuerpo", al menos durante un par de horas y casi mejor de un día para otro.

A la hora de montar el postre lo primero es preparar un café, un expresso en este caso, bien cargado y dejamos enfriar un poco.

Vamos troceando las galletas en 3-4 pedazos que colocamos en la base del recipiente en que lo serviremos (vaso, copa...). Regamos ligeramente con un poco del café; cubrimos la capa de cookies con crema de mascarpone y volvemos a disponer otra capa de cookies troceadas; nuevamente impregnamos ligeramente con café y por último espolvoreamos un poco de chocolate rallado. En total 3 ó 4 galletas por recipiente entre ambas capas.

Repetimos la operación con cada ración y si lo hemos hecho con tiempo cubrimos con film transparente y reservamos en el frigorífico hasta su consumo.

Es casi un pecado.


1 comentario :

Toñi dijo...

Madre mía que delicia! Es una muy buena alternativa al original, todo un acierto que seguro que está buenisimo.
Besos