jueves, 29 de enero de 2015

Tiramisú

Tiramisú
Tiramisú

Postre de cuchara que junto con la pasta y la pizza parece haberse convertido en el emblema gastronómico de Italia. Sus orígenes se sitúan en torno a la década de los 50 de siglo pasado en la región del Véneto, donde se le ofrecía a modo de reconstituyente a las prostitutas y clientes habituales de los burdeles; en un principio y por su finalidad excitante no llevaría grasas, por tanto sin queso Mascarpone, que provocaría un efecto contrario de pesadez y somnolencia.

Cuando lo ves o pruebas por primera vez lo más común es pensar que es un postre complejo de preparar, pero nada más lejos de la realidad; de tremenda sencillez es el dulce perfecto para impresionar a alguien que no sea asiduo a los fogones, pues es muy difícil que quede mal.

Con las cantidades expuestas en la lista de ingredientes sobrará crema, que podemos emplear para otra receta o simplemente comerla en el momento si no somos capaces de resistir la tentación.
Hay una serie de consejos que con la experiencia he ido aprendiendo y que ayudan a que quede perfecto el postre:

  • la crema la hacemos unas horas antes para refrigerarla y que adquiera algo de cuerpo
  • no es necesario sumergir completamente los bizcochos en el café; los empapamos de forma plana y sin llegar a mojar la cara superior; al colocarlos en el molde con la superficie seca abajo no hay peligro de que se nos rompany después la gravedad y el reposo se encargan de terminar de empaparlos
  • Al montar el dulce espolvoreamos la superficie con el cacao con ayuda de un colador, y con el tiempo de refrigerado se empapará al contacto con la crema; al servirlo volvemos a espolvorear cacao y tenemos dos texturas diferentes.


Ingredientes:
Nº raciones: 2 (1 molde de alumino desechable de 0,5 l.)

  1. 80 gr. de queso Mascarpone
  2. 1 huevo (L)
  3. 20 gr. de azúcar
  4. café
  5. bizcochos savoiardi (6-7)
  6. cacao puro en polvo


Elaboración:
La crema.

Separamos yema y clara del huevo. Con la ayuda de unas varillas eléctricas montamos a punto de nieve la clara, incorporando el azúcar poco a poco cuando vamos obteniendo la consistencia deseada; cuando la tenemos bien firme reservamos mientras preparamos la otra parte de la crema.

Mezclamos el queso (que tendremos a temperatura ambiente) con la yema del huevo, con unas varillas de mano, una espátula, un tenedor... no se trata de montar o batir, sino mezclar hasta tener una crema homogénea y sin grumos, de consistencia un poco más ligera que el queso sólo.

Incorporamos el merengue a la crema de queso en dos o tres adiciones, mezclando con movimientos suaves y envolventes para mantener cierta esponjosidad; una vez lista la crema la reservamos en el frigorífico unas horas para que adquiera algo de consistencia.

El montaje.

En un recipiente en el que podamos introducir con facilidad los bizcochos echamos el café, caliente, solo y en mi caso bien cargado. Vamos sumergiendo los bizcochos en el café de uno en uno y los colocamos en la base del molde hasta cubrir toda la superficie.

Cubrimos la base de bizcochos con una capa uniforme de crema. colocamos encima otra capa de bizcochos bañados en café y sobre ella una nueva capa de crema de queso.

Espolvoreamos la superficie con cacao puro en polvo con la ayuda de un colador para que quede uniforme y bien tamizada. Cubrimos con film transparente o la tapa del molde si tiene y refrigeramos hasta su consumo, mejor hasta el día siguiente para que se asienten las texturas y los sabores.

En el momento de servir el postre volvemos a espolvorear la superficie con un poco de cacao en polvo, o repartimos sobre la misma unas virutas de chocolate negro.

Repetirás.


No hay comentarios :