lunes, 2 de febrero de 2015

Salmón con pesto de eneldo

Salmón con pesto de eneldo; salmon with dill pesto
Salmón con pesto de eneldo

Cocino el salmón al vapor para que tenga todo el sabor pero sin potenciarlo como ocurriría cocinado a la plancha hasta conseguir una pequeña costra en la superficie. Con ello busco dar más protagonismo a la salsa, un pesto de eneldo y avellanas, también con mucho sabor.

El pesto tradicional se hace con albahaca, piñones y queso parmesano y/o pecorino, pero considero que al salmón le va mejor el eneldo, así que he cambiado los ingredientes de la salsa que todos conocemos buscando otros que combinen mejor con este pescado. Lo que no he variado es la técnica para elaborar el pesto, majado en el mortero, pues pesto viene del verbo italiano pestare, cuya traducción es machacar (io pesto = yo machaco).

Al degustar la salsa se aprecian nítidamente cada uno de sus ingredientes, y su textura con algún pequeño trocito de avellana que haya podido quedar contrasta con la suavidad del salmón al vapor que casi se deshace en la boca, jugoso y siempre sabroso.

Es un plato muy sencillo que podemos cocinar en pocos minutos, pues mientras se va cociendo el pescado vamos preparando la salsa.

Ingredientes:
Nº raciones: 1-2

  1. 1 lomo de salmón
  2. sal
  3. pimienta

Para el pesto

  1. 4-5 gr. de eneldo seco
  2. 1 diente de ajo
  3. 5-6 avellanas tostadas
  4. 20-25 gr. de queso de oveja curado
  5. ralladura de naranja
  6. sal
  7. AOVE


Elaboración:
Colocamos el lomo de salmón libre de piel y espinas y salpimentado en el cestillo para cocer verduras al vapor y éste en el interior de la cazuela, que hemos rellenado con agua; debemos prestar atención para que el nivel de agua no llegue a la altura del cestillo. Colocamos la tapadera a la cazuela y cocinamos durante unos 10 minutos, dependiendo del grosor del salmón; el punto es cuando vemos que podemos separar la carne en lascas con relativa facilidad.

Mientras se cocina el pescado preparamos el pesto, para lo que echamos en el mortero el diente de ajo pelado, el eneldo picado (seco en esta ocasión), las avellanas, el queso troceado, la ralladura de naranja y la sal y vamos majando con la ayuda del pilón hasta tener una pasta; añadimos entonces el aceite de oliva virgen extra, poco a poco, mientras vamos integrándolo al majado. La cantidad de AOVE no es exacta, siendo la necesaria para conseguir la textura del pesto deseada, pero más bien espesa.

Emplatamos el salmón, caliente, y decoramos con un poco del pesto, dejando el resto para que cada comensal se sirva lo que quiera.

Muy sabroso.


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