lunes, 13 de julio de 2015

Bambas de crema pastelera

Bambas de crema; cream dough
Bambas de crema

Son mi debilidad en cuanto a repostería. Siempre me han gustado y siempre me gustarán, pero no vale cualquiera: el relleno debe ser de crema pastelera y espolvoreadas con azúcar glas; cualquier otra versión no es que no me guste pero no me llama de igual manera.

Hacer una crema pastelera no es muy complicado, conseguir resultados espectaculares nos lo va a ir dando la práctica (esa misma que es difícil adquirir cuando la hacemos muy de vez en cuando); pero ver en un dulce de una pastelería una crema pastelera de aspecto artificial tanto en color como en textura (hay algunas que sólo al verlas nos da la impresión de ser de plástico) hace que "huya" de ese escaparate.

Una vez que he dicidido hacerlas he buscado recetas propias y de otros blogs o webs para la masa, y aunque he encontrado alguna interesante en la que no se requiere fermentar la masa más que una vez, ya formados los bollos, me he decidido por la de este mismo blog del triángulo de chocolate aunque variando ligeramente la proporción de algún ingrediente; sí, hacer la masa es más laborioso y requiere más tiempo, con un par de fermentados incluyendo un plegado durante el primero, pero creo que merece la pena el tiempo que se le dedica para conseguir un dulce final de masa esponjosa y tierna.

Ingredientes:
Nº raciones: 2

Para la masa

  1. 125 gr. de harina de fuerza
  2. 25 gr. de leche
  3. 1 huevo (L)
  4. 20 gr. de azúcar
  5. 20 gr. de mantequilla
  6. 1 pizca de sal
  7. 2 gr. de levadura seca de panadero
  8. azúcar glas

Para la crema pastelera

  1. 1 huevo (L)
  2. 20 gr. de azúcar
  3. 100 gr. de leche
  4. 5 gr. de maizena
  5. 1 nuez de mantequilla


Elaboración:
Comenzamos con la masa, para lo que hemos tenido la precaución de sacar previamente todos los ingredientes del frigorífico y tenerlos a temperatura ambiente.

Pesados los ingredientes echamos la levadura en la leche y la disolvemos. En un bol amplio echamos la harina, el azúcar y la sal y mezclamos bien; añadimos la mantequilla y amasamos para obtener una mezcla migosa.

Incorporamos al bol la leche y el huevo, mezclamos bien con los dedos y cuando tengamos una masa uniforme aunque pegajosa la echamos en la mesa de trabajo y amasamos hasta conseguir que sea homogénea y brillante. Sobre todo al principio costará trabajarla por lo pegajosa que es, pero con el paso de los minutos e intercalando tiempos de reposo de unos 5 minutos conseguiremos que sea manejable, aunque siempre será algo pegajosa.

Echamos la masa en un bol ligeramente engrasado con aceite y cubrimos con film transparente; dejamos fermentar en un lugar templado y sin corrientes y al cabo de una hora más o menos hacemos un plegado a la masa, volvemos a cubrir y terminamos de fermentar hasta más o menos doblar su volumen (una vez crecida la podemos refrigerar si no la vamos a usar en el momento).

Fermentada la masa la dividimos en las porciones finales, amasamos ligeramente para no desgasificarla en exceso y formamos unas bolas que aplanamos ligeramente; las dejamos crecer nuevamente cubiertas con un trapo, ya sobre la bandeja del horno cubierta con papel de hornear. Al cabo de unos 30 - 40 minutos (dependidendo de la temperatura ambiente) ya habrán vuelto a crecer las porciones, así que las pintamos con un poco de leche en este caso (aunque lo habitual es con un huevo batido) y las cocinamos en el horno ya caliente unos 10 minutos a 175ºC (horno de convección). Cuando veamos la superficie ligeramente tostada las retiramos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla.

La crema pastelera.

La podemos haber hecho con antelación durante los períodos de fermentación de la masa o incluso el día antes. Con estas cantidades es rápida de preparar, echando en un bol el azúcar, la maizena y el huevo y mezclando bien con unas varillas de mano; añadimos la leche, volvemos a mezclar bien y llevamos la cazuela al fogón, donde cocemos a potencia media y removiendo constantemente hasta espesar; aunque la crema espesa más al enfriarse buscamos que sea densa.

Alcanzada la textura deseada retiramos la cazuela del fuego y seguimos removiendo unos momentos más para que no salgan grumos; añadimos una nuez de mantequilla, mezclamos de nuevo y una vez haya entibiado la reservamos en el frigorífico hasta su uso.

Para el montaje de las bambas abrimos por la mitad los bollos, rellenamos con la crema pastelera y volvemos a colocar la tapa; espolvoreamos con azúcar glas y listos para consumir.

Geniales.



No hay comentarios :